El IES Roces deslumbra en la Feria de la Ciencia de Asturias
El IES Roces ha dejado una huella imborrable en la Feria de la Ciencia y la Innovación de Asturias con una participación llena de talento, creatividad y pasión por la ciencia y la tecnología. Nuestro alumnado de 4º de ESO y Bachillerato se convirtió en auténtico protagonista del evento, presentando proyectos sorprendentes que captaron la atención del público.
El alumnado de 4º de ESO apostó por materiales innovadores como el nitinol, capaz de “recordar” su forma y activarse con calor —en demostraciones en directo con un secador en las que participó el público— o mediante corriente eléctrica. También destacaron las maquetas inteligentes, como la recreación del poblado minero de Bustiello, ejemplo emblemático del paternalismo industrial en Asturias impulsado por la Sociedad Hullera Española, donde la empresa organizaba tanto el trabajo como la vida cotidiana de los trabajadores.
Por su parte, el alumnado de Bachillerato, en muchos casos motivado por su conexión familiar con la mina —donde trabajaron sus abuelos— y por las visitas al Pozo Sotón y al Ecomuseo de Samuño, puso el foco en la seguridad minera. Desarrollaron sistemas para detectar el grisú y activar automáticamente la ventilación, con control en tiempo real mediante plataformas SCADA que simulan entornos industriales. También presentaron soluciones para medir y neutralizar el agua ácida de mina, dispositivos de alerta ante posibles derrumbes y sistemas de localización de trabajadores mediante tecnología RFID.
Son proyectos que conectan directamente con los retos de la Industria 4.0 y con la necesidad de avanzar hacia modelos más seguros, sostenibles y ligados a la transición energética.
En todos los casos, cada proyecto reflejaba ingenio, compromiso y muchas horas de trabajo, así como el desarrollo de competencias clave como el pensamiento crítico, la resolución de problemas, la programación, el trabajo en equipo y la comunicación científica. Los estudiantes no solo expusieron sus proyectos con entusiasmo y solvencia, sino que también compartieron su conocimiento con los visitantes, demostrando que la ciencia también se comunica, se vive y se contagia. La experiencia se completó recorriendo otros stands, descubriendo nuevas ideas y disfrutando de un ambiente lleno de innovación. Fue, sin duda, una jornada inolvidable. El alumnado disfrutó al máximo y el profesorado no puede estar más orgulloso del esfuerzo, la implicación y el resultado conseguido. También queremos reconocer a quienes no pudieron asistir, pero fueron parte esencial del trabajo.
Porque la ciencia emociona, conecta con nuestras raíces… y, como canta Víctor Manuel, recuerda que Asturias sigue siendo esa tierra negra de minerales que inspira futuro.
Si queréis sumergiros en todo lo vivido, aquí tenéis fotos y noticias del evento.




